Archivos de la etiquetas déficit tarifario

torres electricidad-sector electrico español

El sector eléctrico español

torres electricidad-sector electrico españolEn el pasado artículo abarcábamos la problemática del Déficit de Tarifa. Habíamos visto que su origen podía ser debido a las energías renovables o a la facturación de la electricidad a tarifa regulada (los precios previstos de energía no cubre el coste real). Esta desviación del precio de la energía eléctrica se genera en el pool eléctrico. Por lo que, para tener una visión más objetiva, vamos a hacer un pequeño repaso a la estructura del sector eléctrico español, para así poder explicar con claridad el pool eléctrico español.

Esto a lo mejor lo cambian los ministros de Industria, Soria, y el de Hacienda, Montoro, que últimamente están un poco enzarzados.

Ley del Sector Eléctrico

Todo empezó por el 1 de enero de 1998 mediante la entrada en vigor de la Ley del Sector Eléctrico 54/1997. Esta ley se desarrolló como transposición de la Directiva 96/92/CE para la apertura de los mercados eléctricos en la mayoría de los países miembros de la Unión Europea. Tanto la directiva como la ley buscan:

  • progresiva desintegración vertical del sector eléctrico
  • la introducción de la competencia en las actividades de generación y comercialización
  • aparición de un mercado de electricidad regido por principios de competencia como referencia fundamental para establecer el precio de electricidad
  • la progresiva liberalización del consumo, permitiendo a los consumidores finales tener libertad de elección para el abastecimiento de sus necesidades de energía eléctrica.

Se separaron las actividades del ciclo productivo en generación, transporte, distribución y comercialización, previendo la incompatibilidad en el ejercicio de una actividad regulada (transporte y distribución) con cualquier otra actividad.

De esta forma, se ha conseguido en el sector eléctrico una relativa desintegración vertical, pues no se permite que una misma sociedad pueda ejercer simultáneamente las actividades de generación y distribución (si pueden ser del mismo grupo de empresas), como se había venido realizando hasta el momento.

Agentes

La producción de energía eléctrica en el sector eléctrico se determina mediante una subasta de aportaciones que hacen al sistema los generadores que se casan con la demanda de los consumidores.

Pueden aportar energía las empresas generadoras, los agentes externos que realizan importaciones al sistema y los autogeneradores (personas físicas y/o jurídicas) que venden sus excedentes de energía bajo un régimen jurídico especial (normalmente lo venden todo puesto que está mejor pagado que consumirlo ellos mismos).

Los consumidores se dividen entre:

  • consumidores a tarifa, que realizan sus compras pagando una tarifa fija establecida legalmente (TUR por ejemplo); y
  • consumidores cualificados, que pueden elegir la forma en la que se realiza su suministro y negociar su precio (la consideración de consumidor cualificado se establece en función de un umbral mínimo de suministro)

Mercados

El mercado de electricidad se compone de 2 segmentos:

  • un segmento minorista (donde se celebran libremente contratos bilaterales entre consumidores cualificados y empresas comercializadoras); y
  • un segmento mayorista, compuesto a su vez de:
    • un mercado organizado spot, denominado Mercado Diario; y
    • un mercado de ajustes denominado Mercado Intradiario.

El mercado cuenta también con una sección encargada de los procesos de operación técnica, el Mercado de Servicios Complementarios, cuya función es gestionar los servicios que tienen como finalidad garantizar la seguridad y fiabilidad en la entrega de electricidad.

En el mercado mayorista pueden participar como oferentes de energía eléctrica los agentes que configuran la producción, ya comentados anteriormente, mientras que la demanda viene dada por las empresas distribuidoras, las comercializadoras, los consumidores cualificados y los agentes externos que realicen exportaciones del sistema.

Lo dejamos aquí, en los próximos días comentamos las problemáticas de estas soluciones.

Déficit de tarifa eléctrica

Déficit de tarifa eléctrica - Contador electricidadEstamos inmersos en una profunda crisis de la cual no sabemos ni cuando ni como vamos a salir de ella. Por ello en gobierno está tomando medidas muy duras para aumentar los ingresos (discutible en muchos casos) y reducir los gastos, entre ellos quiere zanjar problemas de atrás como es el famoso «Déficit tarifario» o «Déficit de tarifa eléctrica». Muchas de estas medidas están impuestas desde Europa.

El «Déficit tarifario» o «Déficit de tarifa eléctrica» es la diferencia entre el coste real de producir la energía y el precio que se cobra realmente por ella, originado principalmente por los costes regulados. Este déficit de tarifa eléctrica se genera principalmente del volumen de producción del Régimen Especial y la facturación de la electricidad a tarifa regulada (la energía consumida a unos precios previstos no cubre el coste real).

En un primer paso el Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto por el que se procedía a la suspensión de los incentivos económicos para nuevas instalaciones de producción de energía eléctrica a partir de energías renovables. Se paran las subvenciones, pero mantiene los compromisos del anterior Ejecutivo. Tendrán primas garantizadas, incluso para plantas no construidas pero que estuvieran inscritas en el prerregistro. Se trata de una suspensión «temporal», según el Ejecutivo, y que «pretende poner freno a un sistema de retribución que entraña unos costes demasiado elevados para el sistema eléctrico, lo que provoca un incremento continuo del déficit de tarifa eléctrica». Desde los sectores afectados (fotovoltaicas, eólicas, termoeléctricas…) criticaron bastante esta medida alegando que ellos no son los originarios del déficit de tarifa eléctrica.

En un segundo paso el 11 de julio de 2012, tal y como publicamos en este blog, Rajoy anuncia un nuevo esquema de fiscalidad energética para repartir el déficit de tarifa eléctrica. Los cambios en el sector energético se enmarcan dentro del conjunto de reformas emprendidas por su Gobierno para reducir los costes a las familias y empresas y para dinamizar la actividad productiva. Tampoco sé si la reducción de los costes es subiendo los impuestos sobre la tarifa eléctrica.

Desde el punto de vista de las principales distribuidoras eléctricas del país dicen que no es suficiente. Éstas anunciaron a través Unesa (Asociación Española de la Industria Eléctrica), su patronal, que las primas a las renovables que siguen creciendo mes a mes, especialmente en lo que tiene que ver con la fotovoltaica, y que amenazan con llevarse por delante no sólo los presupuestos públicos, sino también a unas compañías enormemente endeudadas y que deben pelearse por una parte del pastel que cada día es más pequeña.

Desde ANPIER (Asociación Nacional de Productores de Inversores de Energías Renovables) han pedido al Ministerio de Industria que informen a los consumidores sobre los conceptos que componen la factura de la luz, con el objetivo de que estos conozcan las «verdaderas causas» del déficit de tarifa eléctrica. También acusó de «doble moral» a Unesa, ya que, en su opinión, las grandes eléctricas difunden una imagen de sostenibilidad en su publicidad cuando en realidad se dedican a atacar a las tecnologías renovables.

De lo que no hay duda es que en el primer semestre las primas al régimen especial, que incluyen a las energías renovables, aumentaron un 26,7% en el primer semestre del año, con respecto al mismo periodo de 2011, alcanzando un importe total de 4.637 millones de euros, frente a los 3.657 millones de euros del ejercicio anterior, según datos de la CNE.

Alternativas

Llegados a este punto tenemos 2 alternativas:

  1. Rompemos la bajara, cortamos toda clase de subvenciones y nos vamos a lo más barato
  2. Seguimos tal y como estamos

Mi opinión: Ni la una ni la otra.

Se debe de fomentar una seguridad jurídica de quien invirtió miles de millones en nuestro país. Si no nos gusta deberíamos de haberlo pensado antes y no atarnos las manos de esa manera. No se pueden cambiar las reglas del juego a mitad de partido. Y menos en esta situación, ya que este tipo de decisiones afectan, no solo a la prima de riesgo, sino también a la solvencia de la banca española (la mayoría de las plantas están muy endeudadas) y a la imagen de España como país seguro para inversiones a largo plazo.

La Comunidad Europea (hay que decirlo: vinieron muchos inversores de Francia y Alemania) hizo llegar al Ministerio de Industria su rechazo a estos cambios retroactivos y condenó la aprobación de leyes por parte del Gobierno que ponían en entredicho la seguridad jurídica de cualquier país miembro de la UE.

No sólo tenemos obligaciones adquiridas por subvenciones, también en otros temas como los medio ambientales (tratado de Kioto) y otros más importantes del cual nadie habla: la dependencia energética del exterior. En los años 70 hubo una gran crisis del petróleo y España estaba entre la espada y la pared. Debido a esta crisis se empezaron todas las políticas de ahorro energético y apostar por otras fuentes de energía. ¿Se debería de pagar un poco más para obtener una dependencia energética menor? Yo creo que si.

Hoy en día ya lo tenemos olvidado y con la que está cayendo no me extrañaría que la historia se repita. Hay que favorecer nuestras fuentes de energía y penalizar a las externas. Favorecer: renovables, nuclear, gran hidráulica. Penalizar: Fuel, gas, carbón y ciclos combinados (tan de moda ahora).

Tampoco podemos seguir como hasta ahora: acumulando deuda y ahogando a los ciudadanos con subida tras subida de tarifa sin arreglar nada. Habría que estar encima del mercado para ver su evolución y tomar las medidas oportunas. Estudiar a fondo el mercado y atacar los agujeros de dinero que hay en ellos. Reestructurar el pool eléctrico donde siempre se gana, hasta el más tonto.

Central energía nuclear

Energía nuclear y la nueva fiscalidad energética

Central energía nuclearTodos sabemos que el precio de la energía (la eléctrica entre otras) tiene un fuerte impacto en el IPC. La energía eléctrica se compone de un mix de distintas energías (energía procedentes de centrales térmicas, energía hidráulica, energía nuclear, régimen especial…). Las cuales cada una pone su granito de arena. En años anteriores la política energética ha conducido a la obtención de un déficit tarifario al que el actual presidente del gobierno, Mariano Rajoy, le quiere dar una solución definitiva. No sé si es el mejor momento o si habría que arreglarlo en la época de las vacas gordas. Lo que está claro es que existe una patata caliente a la que hay que darle una solución. El ministro de Industria, José Manuel Soria, es partidario de repartir el déficit de tarifa entre el Estado, las empresas y los ciudadanos. Estos últimos ya tuvieron dos revisiones de la Tarifa de Último Recurso (TUR) y han tenido que hacer frente a subidas del 9,4 % en abril y del 4 % en julio. Recordar que el déficit de tarifario que está en torno a los 24.000 millones de euros.

Ayer, 11 de julio de 2012, Rajoy anuncia un nuevo esquema de fiscalidad energética para repartir el déficit. Los cambios en el sector energético se enmarcan dentro del conjunto de reformas emprendidas por su Gobierno para reducir los costes a las familias y empresas y para dinamizar la actividad productiva. Tampoco sé si la reducción de los costes es subiendo los impuestos sobre la tarifa eléctrica.

Por otra banda la Unión Europea está preocupada por la reforma, debido al impacto negativo que puede tener sobre las energías renovables y la incertidumbre que crea para los inversores. Además la UE dice que «suspender el apoyo a las renovables desanima las inversiones en el sector y hará difícil conseguir que España cumpla con sus objetivos climáticos y energéticos europeos para 2020«. En estas inversiones, como no, aparecen fondos como el de infraestructuras de Deutsche Bank y el francés Antin Infrastructure Partners. Pero la UE tiene «poco» que hacer puesto que las competencias en Energía están en manos de los gobiernos nacionales.

La solución propuesta es la transmisión de parte del déficit de tarifa a la deuda pública, utilización de los ingresos procedentes de las subastas de derechos de emisión de CO2 (el que contamina paga) que se realizarán a partir de 2013 y para grandes consumidores de combustibles una tasa por cada metro cúbico de hidrocarburo. Pero el grueso del problema se solventará con una fiscalidad del 4% sobre las energías de régimen ordinario, y en los sectores de generación hidráulica y nuclear deberán soportar un gravamen adicional de 15 euros por megavatio hora para el primero y de 10 euros para el segundo. Otras energías adscritas al régimen especial también se cargarán con los mayores porcentajes impositivos.

Como compensación a la nueva tasa a la generación eléctrica para nucleares e hidráulicas se planteará la posibilidad de prolongar 10 años la vida de centrales nucleares (si así lo determina el CSN) y las concesiones de las hidráulicas durante 20 años.

Una vez más sale a relucir la energía que nadie quiere y que es la solución a nuestros problemas: la energía nuclear: ¿Es una energía limpia? ¿Es la energía del futuro o la hipoteca que le dejamos a nuestros descendientes?

Lo que está claro es que la energía nuclear es una energía que contiene el gasto y nos ayuda a cumplir los objetivos climáticos: ¿Se debería fomentar más la energía nuclear? ¿se debería de construir más centrales nucleares?