Déficit de tarifa eléctrica

Déficit de tarifa eléctrica

Déficit de tarifa eléctrica - Contador electricidadEstamos inmersos en una profunda crisis de la cual no sabemos ni cuando ni como vamos a salir de ella. Por ello en gobierno está tomando medidas muy duras para aumentar los ingresos (discutible en muchos casos) y reducir los gastos, entre ellos quiere zanjar problemas de atrás como es el famoso «Déficit tarifario» o «Déficit de tarifa eléctrica». Muchas de estas medidas están impuestas desde Europa.

El «Déficit tarifario» o «Déficit de tarifa eléctrica» es la diferencia entre el coste real de producir la energía y el precio que se cobra realmente por ella, originado principalmente por los costes regulados. Este déficit de tarifa eléctrica se genera principalmente del volumen de producción del Régimen Especial y la facturación de la electricidad a tarifa regulada (la energía consumida a unos precios previstos no cubre el coste real).

En un primer paso el Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto por el que se procedía a la suspensión de los incentivos económicos para nuevas instalaciones de producción de energía eléctrica a partir de energías renovables. Se paran las subvenciones, pero mantiene los compromisos del anterior Ejecutivo. Tendrán primas garantizadas, incluso para plantas no construidas pero que estuvieran inscritas en el prerregistro. Se trata de una suspensión «temporal», según el Ejecutivo, y que «pretende poner freno a un sistema de retribución que entraña unos costes demasiado elevados para el sistema eléctrico, lo que provoca un incremento continuo del déficit de tarifa eléctrica». Desde los sectores afectados (fotovoltaicas, eólicas, termoeléctricas…) criticaron bastante esta medida alegando que ellos no son los originarios del déficit de tarifa eléctrica.

En un segundo paso el 11 de julio de 2012, tal y como publicamos en este blog, Rajoy anuncia un nuevo esquema de fiscalidad energética para repartir el déficit de tarifa eléctrica. Los cambios en el sector energético se enmarcan dentro del conjunto de reformas emprendidas por su Gobierno para reducir los costes a las familias y empresas y para dinamizar la actividad productiva. Tampoco sé si la reducción de los costes es subiendo los impuestos sobre la tarifa eléctrica.

Desde el punto de vista de las principales distribuidoras eléctricas del país dicen que no es suficiente. Éstas anunciaron a través Unesa (Asociación Española de la Industria Eléctrica), su patronal, que las primas a las renovables que siguen creciendo mes a mes, especialmente en lo que tiene que ver con la fotovoltaica, y que amenazan con llevarse por delante no sólo los presupuestos públicos, sino también a unas compañías enormemente endeudadas y que deben pelearse por una parte del pastel que cada día es más pequeña.

Desde ANPIER (Asociación Nacional de Productores de Inversores de Energías Renovables) han pedido al Ministerio de Industria que informen a los consumidores sobre los conceptos que componen la factura de la luz, con el objetivo de que estos conozcan las «verdaderas causas» del déficit de tarifa eléctrica. También acusó de «doble moral» a Unesa, ya que, en su opinión, las grandes eléctricas difunden una imagen de sostenibilidad en su publicidad cuando en realidad se dedican a atacar a las tecnologías renovables.

De lo que no hay duda es que en el primer semestre las primas al régimen especial, que incluyen a las energías renovables, aumentaron un 26,7% en el primer semestre del año, con respecto al mismo periodo de 2011, alcanzando un importe total de 4.637 millones de euros, frente a los 3.657 millones de euros del ejercicio anterior, según datos de la CNE.

Alternativas

Llegados a este punto tenemos 2 alternativas:

  1. Rompemos la bajara, cortamos toda clase de subvenciones y nos vamos a lo más barato
  2. Seguimos tal y como estamos

Mi opinión: Ni la una ni la otra.

Se debe de fomentar una seguridad jurídica de quien invirtió miles de millones en nuestro país. Si no nos gusta deberíamos de haberlo pensado antes y no atarnos las manos de esa manera. No se pueden cambiar las reglas del juego a mitad de partido. Y menos en esta situación, ya que este tipo de decisiones afectan, no solo a la prima de riesgo, sino también a la solvencia de la banca española (la mayoría de las plantas están muy endeudadas) y a la imagen de España como país seguro para inversiones a largo plazo.

La Comunidad Europea (hay que decirlo: vinieron muchos inversores de Francia y Alemania) hizo llegar al Ministerio de Industria su rechazo a estos cambios retroactivos y condenó la aprobación de leyes por parte del Gobierno que ponían en entredicho la seguridad jurídica de cualquier país miembro de la UE.

No sólo tenemos obligaciones adquiridas por subvenciones, también en otros temas como los medio ambientales (tratado de Kioto) y otros más importantes del cual nadie habla: la dependencia energética del exterior. En los años 70 hubo una gran crisis del petróleo y España estaba entre la espada y la pared. Debido a esta crisis se empezaron todas las políticas de ahorro energético y apostar por otras fuentes de energía. ¿Se debería de pagar un poco más para obtener una dependencia energética menor? Yo creo que si.

Hoy en día ya lo tenemos olvidado y con la que está cayendo no me extrañaría que la historia se repita. Hay que favorecer nuestras fuentes de energía y penalizar a las externas. Favorecer: renovables, nuclear, gran hidráulica. Penalizar: Fuel, gas, carbón y ciclos combinados (tan de moda ahora).

Tampoco podemos seguir como hasta ahora: acumulando deuda y ahogando a los ciudadanos con subida tras subida de tarifa sin arreglar nada. Habría que estar encima del mercado para ver su evolución y tomar las medidas oportunas. Estudiar a fondo el mercado y atacar los agujeros de dinero que hay en ellos. Reestructurar el pool eléctrico donde siempre se gana, hasta el más tonto.

César Themudo